Estafa2020-06-10T09:07:03+00:00
  • Abogados expertos en estafas

Estafa

En las próximas líneas vamos analizar el del delito específico de la estafa, procurando desde Castellarnau Abogados una adecuada aproximación a la realidad, no sólo dogmática, sino práctica del delito, sus formas de comisión, sus tipos agravados, su sistematización dentro del Código Penal, la definición de estafa en sí y todo aquello que se le relaciona. Teniendo en cuenta que ha mutado de sus formas originales a formas y métodos acordes las nuevas formas de comercio.

No sólo abordaremos la definición puramente teórica, sino que buscamos ejemplos, sentencias, casos prácticos, qué hacer ante una estafa, cuándo hay estafa, el engaño, el ánimo de lucro, la función del abogado penalista, así como los tipos concretos que se hallan en el Código Penal, todo ello, con el fin de poder tener una idea general pero completa de la estafa. Delito que ya avanzamos que por su complejidad y por su carácter histórico y pretérito, ha tenido un largo recorrido en la historia del derecho penal. Asumiendo el papel de delito “común”, es desde luego, uno de los que más literatura ha dado, y cuyo análisis de la jurisprudencia ha ocupado más sentencias.

¿En qué consiste el delito de estafa?

La estafa se configura como todo delito en una doble vertiente. En el plano del tipo objetivo, encontramos que deben darse de forma sine quannon, cuatro elementos; a saber

  • engaño
  • el error
  • disposición patrimonial
  • perjuicio económico

Y en el plano subjetivo,

  • El dolo (o voluntad de cometer el delito)
  • El ánimo de lucro

La estafa no es más que la figuración de una realidad falsaria frente a un tercero, con la intención de obtener un beneficio patrimonial. En otras palabras, hablamos de un delito en el que se distorsiona la realidad, con el objetivo de causar un engaño, que, a su vez, produzca un error que conlleve un desplazamiento patrimonial que la postre nos lleve a un beneficio económico.

Un ejemplo de ello son los negocios civiles criminalizados. Piénsese en aquél que contratando un servicio, por ejemplo, un viaje, entrega un pagaré del que sabe que no tiene fondos, por lo que llegado su vencimiento, la empresa no podrá cobrar, y sin embargo, el sujeto ya habrá disfrutado del viaje.

La de forma sistemática está ubicada en el Código Penal, en su art. 248 y siguientes, dentro de los delitos patrimoniales, en concreto dentro de las defraudaciones. Y la definición de estafa se concreta (el tipo básico): Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio y o ajeno. Y sobre dicho anunciado o premisa, se construyen el resto de tipos de estafa, bien sean específicos, bien sean agravaciones del mismo.

Es importante advertir que, en la estafa, los requisitos que se exigen para que se dé el delito, deben existir todos y cada uno de los elementos que hemos analizado y por otro lado, esos elementos deben darse de forma concatenada. Siendo que si falta alguno de los seis elementos (4 del tipo objetivo y 2 del tipo subjetivo) o bien no se dan en el orden que se ha explicado, desaparece el delito en sí, aunque pudiera subsistir alguna de sus características.

A parte del delito base, coexisten las siguientes conductas típicas relacionadas con la estafa

  • El que valiéndose de una manipulación informática y con ánimo de lucro, consiga una transferencia no consentida
  • Los que fabriquen, faciliten, introdujeren o poseyeren programas informáticos para cometer estafas
  • Los que utilizando tarjetas de crédito o débito, o cheques de viaje, o los datos obrantes en cualquiera de ellos, realicen operaciones de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero.

Delito leve (Art. Código Penal 249 Código Penal)

Si la cuantía de lo defraudado no excediere de 400 euros, se impondrá la pena de multa de uno a tres meses.

Conductas Agravadas (art. 250 Código Penal)

1.º Recaiga sobre cosas de primera necesidad, viviendas u otros bienes de reconocida utilidad social.

2.º Se perpetre abusando de firma de otro, o sustrayendo, ocultando o inutilizando, en todo o en parte, algún proceso, expediente, protocolo o documento público u oficial de cualquier clase.

3.º Recaiga sobre bienes que integren el patrimonio artístico, histórico, cultural o científico.

4.º Revista especial gravedad, atendiendo a la entidad del perjuicio y a la situación económica en que deje a la víctima o a su familia.

5.º El valor de la defraudación supere los 50.000 euros, o afecte a un elevado número de personas.

6.º Se cometa con abuso de las relaciones personales existentes entre víctima y defraudador, o aproveche éste su credibilidad empresarial o profesional.

7.º Se cometa estafa procesal. Incurren en la misma los que, en un procedimiento judicial de cualquier clase, manipularen las pruebas en que pretendieran fundar sus alegaciones o emplearen otro fraude procesal análogo, provocando error en el juez o tribunal y llevándole a dictar una resolución que perjudique los intereses económicos de la otra parte o de un tercero.

8.º Al delinquir el culpable hubiera sido condenado ejecutoriamente al menos por tres delitos comprendidos en este Capítulo. No se tendrán en cuenta antecedentes cancelados o que debieran serlo.

Si concurrieran las circunstancias incluidas en los numerales 4.º, 5.º, 6.º o 7.º con la del numeral 1.º del apartado anterior, se impondrán las penas de prisión de cuatro a ocho años y multa de doce a veinticuatro meses. La misma pena se impondrá cuando el valor de la defraudación supere los 250.000 euros

La actualidad jurídica surgida de las últimas reformas del Código Penal, en concreto la reforma operada por la Ley 1/2015, cambió el panorama tradicional de los sujetos de la estafa. Hasta ese momento sólo las personas físicas podían ser sujetos activos y del delito, pero la mencionada Ley incluyó a las personas jurídicas (empresas) como posibles autoras del delito de estafa. Y ello con relación a los artículos 31. Bis del Código Penal, y 251 bis del mismo cuerpo legal.

Este cambio de marco regulatorio ha conllevado un escenario en el que los componentes tradicionales se han visto alterados. Como es obvio (y por el momento) una empresa no puede engañara a alguien, pero sí puede ser medio idóneo y necesario para cometer el delito. Por ejemplo, piénsese cuando se contrata en nombre de una mercantil, cuando se usa la buena reputación como garante de solvencia, etc.  Algo que de otro modo, ya se incluía en innumerables hechos probados de sentencias y jurisprudencia.

Del mismo modo, pueden ser condenadas tanto las personas físicas como las jurídicas. Así para las personas físicas, el delito se castiga en su modalidad básica, con una pena que va de seis meses a tres años de prisión. Para los delitos agravados la pena irá de en una horquilla de entre uno a seis años de prisión y multa de seis a doce meses. Pena de multa para el delito leve. Vemos por tanto que según el tipo estamos en una franja global de entre seis meses a seis años de privación de libertad.

En cuanto a las personas jurídicas, el propio art. 251 bis, anuncia que se castigará a la persona jurídica condenada por estafa (independientemente a la que se le imponga a las personas físicas):

(a) Multa del triple al quíntuple de la cantidad defraudada, si el delito cometido por la persona física tiene prevista una pena de prisión de más de cinco años.

(b) Multa del doble al cuádruple de la cantidad defraudada, en el resto de los casos. Con una previsión general final tendidas las reglas establecidas en el artículo 66 bis, los jueces y tribunales podrán asimismo imponer las penas recogidas en las letras b) a g) del apartado 7 del artículo 33 del Código Penal.

De forma sistemática el Código Penal ha dejado a parte (por razones que ahora escapan a esta exposición) otra forma de constitutiva de delito de estafa, concretada en 3 acciones.

Expertos en delitos de estafa

Madoff, uno de los mayores escándalos de estafa.

  • 1.º Quien, atribuyéndose falsamente sobre una cosa mueble o inmueble facultad de disposición de la que carece, bien por no haberla tenido nunca, bien por haberla ya ejercitado, la enajenare, gravare o arrendare a otro, en perjuicio de éste o de tercero.
  • 2.º El que dispusiere de una cosa mueble o inmueble ocultando la existencia de cualquier carga sobre la misma, o el que, habiéndola enajenado como libre, la gravare o enajenare nuevamente antes de la definitiva transmisión al adquirente, en perjuicio de éste, o de un tercero.
  • 3.º El que otorgare en perjuicio de otro un contrato simulado.

Las recomendaciones sobre qué hacer ante una estafa tienen una doble vertiente. En primer lugar, en Castellarnau Abogados, abogamos siempre por la prevención del delito, es decir, más que discernir sobre qué hacer ante una estafa, lo importante es cómo prevenir una estafa. Fíjense en ejemplos de estas.

Podrá comprobarse que la amalgama de posibilidades es infinita. Y en cuanto a qué efectos produce la misma, igual de infinitas se vislumbran sus consecuencias.

Por ello, el abogado penalista debe incidir, más en la prevención que en la persecución. Muestra de ello son la implementación de programas de compliance en las empresas, el asesoramiento legal frente a la eventualidad de tener que firmar cualquier contrato, acudir a un experto antes de invertir dinero, y así un sinfín. Ahora bien, en el caso de haber sido ya víctimas de una estafa, ¿qué hacer? En primer lugar, el consejo será siempre el acudir a un abogado especializado en derecho penal, un abogado penalista.

A la par, y en primer lugar, deberemos estudiar si realmente existe estafa en la conducta que el cliente entiende como tal. No siempre que el cliente manifiesta en una reunión dónde se expone que quiere denunciar por estafa, qué hacer cuando ha sido víctima de una estafa, etc, estamos realmente ante un delito. Si una vez analizado, se observa claramente que la conducta es delictiva, siempre es aconsejable un primer contacto para un acuerdo extrajudicial, y si finalmente no se produce, podremos interponer denuncia o querella por estafa.

¿Qué es la doble venta?

De forma sistemática el Código Penal ha dejado a parte el delito de doble venta de inmueble, como delito específico. Y el mismo se concreta con una serie de conductas englobadas en 3 tipos de acciones que a continuación analizaremos. Se trata, en resumen, del que se vende un inmueble, estando la venta expresamente prohibida desde el ámbito civil. Constituye el ejemplo más gráfico aquél que vende una misma vivienda a dos personas diferentes. (Art. 251 del Código Penal)

La buena fe contractual es un principio básico que informa de manera general el derecho civil y mercantil. Podríamos definirlo, como la asunción, a priori, de las lícitas intenciones de la otra parte. Es decir, que, en principio, partimos de la base que quien entra en la esfera negocial, lo hace de buena fe, sin malas intenciones y plasmando en los contratos o negociaciones previas sus verdaderas intenciones.

En esencia dos son las conductas que el Código Penal castiga como la entendida como doble venta de inmueble (cuyo análisis dogmático y práctico es mucho más extenso e imposible de contemplar en toda su extensión en el presente texto).

  • Quien, atribuyéndose falsamente sobre una cosa mueble o inmueble facultad de disposición de la que carece, bien por no haberla tenido nunca, bien por haberla ya ejercitado, la enajenare, gravare o arrendare a otro, en perjuicio de éste o de tercero.
  • El que dispusiere de una cosa mueble o inmueble ocultando la existencia de cualquier carga sobre la misma, o el que, habiéndola enajenado como libre, la gravare o enajenare nuevamente antes de la definitiva transmisión al adquirente, en perjuicio de éste, o de un tercero.

La doble venta se concreta en el punto primero, en concreto en el pasaje «atribuyéndose falsamente la facultad de disposición de la que carece…bien por haberla ya ejercitado». Y las notas definitorias son precisamente esas. Se perfecciona un segundo contrato de compraventa de inmueble, cuando existe otro previo (o a veces simultáneo) con el mismo objeto, y con coincidencia de la parte vendedora. Así, el segundo, es de imposible perfección, pues falta la capacidad de una de las partes en las obligaciones que asume, pues no puede venderse lo que ya se ha vendido, por no tener facultad (derecho) sobre el inmueble.

Muchas son las variables e imposibles de desarrollar aquí, pero sí anunciar que jurisprudencialmente, deben concurrir

  • Una primera enajenación del bien
  • Una segunda enajenación, antes de la definitiva transmisión al adquirente
  • Un perjuicio de otro, (aquí pueden ser varios)
  • Que exista dolo, es decir, voluntad y conocimiento de la acción.
Abogados expertos en estafas

Juicio por estafa

La segunda vertiente del mencionado artículo es «bien por no haberla tenido nunca». La esencia de la venta de cosa ajena, como núcleo de una estafa, residen en que se dibuja una titularidad (y por ende capacidad de enajenar el bien) que jamás ha existido. Por lo tanto, y aunque el enunciado del delito resulte redundante uno se atribuye falsamente una facultad de disposición de al que carece, por no haberla tenido nunca, lo que a nivel gramatical es sobrante, pues es obvio que si me irrogo la facultad sobre un bien que no es mío, me estoy atribuyendo falsamente una facultad sobre el mismo.

La principal diferencia radica en la posibilidad (real) de la enajenación del bien (mueble o inmueble), y por lo tanto aún estando en sede penal, es cuestión de carácter civil. En la doble venda, partimos que el vendedor único, sí es, o ha sido, titular real de un bien inmueble, y por ello, ha ostentado derechos sobre el mismo. Y cuando perfecciona el segundo contrato, sigue siendo un titular real, pero si posibilidad de enajenación, puesto que ya ha acordado la venta anteriormente, y por lo tanto hay una pluralidad de compradores. La venta de cosa ajena, el vendedor, jamás ha sido el titular del bien, por lo que nunca ha podido enajenarlo. Siendo aquí, que es indiferente que lo venda una o cuantas veces quiera, pues todas son mendaces.

La indemnización que puede venir aparejada al delito de doble venta o al de venta de cosa ajena, es por lo general, la normal general en esta materia contemplada en el Código Civil. Así partiremos del importe principal, eso es el dinero que hayamos entregado en concepto de la compraventa.  Además, se podrán añadir, todos aquellos gastos que hayan sido consecuencia directa del engaño (por ejemplo, si se pidió un préstamo para el pago de las arras, los intereses de ese préstamo personal). Finalmente, y dependiendo del tiempo que haya transcurrido desde el engaño y una sentencia que reconozca que los hechos han sido penalmente relevantes, dichos importes se incrementarán con el tipo de interés vigente desde que sucedieran los hechos.

Por otro lado, y en el caso de ser acusación particular en el procedimiento penal se podrán solicitar las costas procesales (gastos de abogado, procurador, etc) dentro del procedimiento.

Será castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años. sin que el Código Penal dé más detalles sobre la posible modulación de esta.

Como siempre, la recomendación, será acudir a un abogado penalista (o cualesquiera otro según la especialidad) antes de las firmas de la compraventa. Generalmente, se acudirá a un abogado civilista para las negociaciones, redacción del contrato, etc. Y será recomendable acudir a un abogado penalista, cuando sea detectada la conducta fraudulenta.

Las finalidades, una vez detectado el engaño, será una negociación previa, con el fin de evitar procesos penales, y en el supuesto de que no haya una posibilidad material de alcanzar un acuerdo, interponer o bien denuncia o bien querella, ante la policía o bien ante el juzgado directamente.

Conclusiones

Con las precedentes líneas se ha pretendido dar una pequeña explicación, sencilla, técnica y práctica de lo que es el delito de estafa, sus elementos, sus consecuencias, ejemplos prácticos y didácticos. Así vemos que es un delito que se disfraza de múltiples formas de comisión, dónde es fundamental tomar cautelas ante la actividad negocial y disposiciones patrimoniales, y dónde finalmente, la actuación de un abogado penalista resultará fundamental.

Hemos expuesto también algunas recomendaciones sobre maneras de actuar, y conceptos específicos, con el fin de que sea más compresible la dimensión sobre las que se construye el delito de estafa, en todas sus facetas. Pilar fundamental del derecho penal nuclear, el ingenio humano y las diferentes formas que puede adoptar hacen de la estafa uno de los delitos más estudiados y analizados de nuestro sistema penal.