Hurtos y robos2020-07-23T11:08:32+00:00

Hurtos y robos

Cualquiera teme los robos en casa, los robos con violencia, o, simplemente, que alguien aproveche un descuido para sustraerle el teléfono móvil. Probablemente, más de uno de nosotros ha contratado un seguro de robo. En este artículo hablaremos de los delitos de robo y hurto en el Código Penal.

Diferencia entre hurto y robo

Tanto en el hurto como en el robo alguien, con ánimo de lucrarse, se apropia de algo que no le pertenece. La diferencia es la forma en que comete la sustracción: en el robo el autor utiliza o bien fuerza sobre las cosas, o bien violencia o intimidación contra las personas.

Por ejemplo:

  • Si una persona, aprovechando que un turista está distraído, le sustrae la cartera, estaría cometiendo un hurto.
  • Si, en cambio, esa persona amenaza con una navaja al turista y le dice que se la clavará si éste no le entrega la cartera, estaría cometiendo un robo.
  • Si alguien rompe la cerradura de una casa que no es suya y entra para llevarse algo, también estaría cometiendo un robo.
  • Hurto “básico” (234.1 del Código Penal): Es la modalidad de la que parten todas las demás, y se da siempre que lo hurtado supere los 400 euros de valor.
  • Delito leve de hurto (234.2): La antigua falta de hurto. Es la modalidad menos grave de todas, y se da cuando el valor de lo hurtado no supera los 400 euros. Está castigado con una pena de multa.
  • Hurto inutilizando dispositivos de alarma o seguridad (234.3 del Código Penal): Se trata de una modalidad que agrava cualquier clase de hurto, también el delito leve. Ejemplos habituales: desmontar la alarma de una pieza de ropa, romper el candado de una bici.
  • Hurtos más graves: El artículo 235 del Código Penal recoge una serie de supuestos que se consideran más graves:
    • Por la importancia de lo hurtado (por ejemplo, por ser cosas de primera necesidad, o elementos necesarios para el suministro o el transporte),
    • Por el perjuicio causado (por ejemplo, por superar los 50.000 euros o por dejar a la víctima en una situación de desamparo)
    • Por cometerse abusando de las circunstancias personales de la víctima, aprovechado un accidente o utilizando a menores.
    • Por ser multirreincidente.

No existe un “hurto de cosa prestada”: cuando alguien se queda algo que le han prestado en lugar de devolverlo, está cometiendo un delito de apropiación indebida.

Ahora bien, sí es autor de hurto quien presta algo propio a un tercero y luego se la sustrae sin el consentimiento de éste, causándole un perjuicio. Es una modalidad especial recogida en el artículo 236 del Código Penal.

El delito de robo

Como vimos, la diferencia entre el hurto y el robo es que éste requiere el uso de fuerza en las cosas o bien de violencia o intimidación en las personas.

Lo que llamamos “fuerza” implica una serie de acciones que el autor debe llevar a cabo para acceder o abandonar el lugar donde está la cosa que quiere sustraer.

Ejemplos de fuerza serían trepar una valla, romper una ventana, forzar la cerradura de un baúl, utilizar una ganzúa o tapar un sensor de movimiento conectado a una alarma.

La violencia o la intimidación se ejerce contra:

  • La persona que tiene la cosa, para arrebatársela.
  • Las personas que tratan de evitar la huida con la cosa robada.
  • Las personas que acuden en auxilio de la víctima.

Los robos, al igual que los hurtos, se consideran más o menos graves si concurre alguna de las circunstancias que se mencionaron anteriormente (por ejemplo, cuando se roban cosas de primera necesidad).

No obstante, el Código Penal recoge modalidades agravadas específicas que sólo pueden aplicarse al robo. De menos a más grave:

  • Robo cometido en casa habitada
  • Robo cometido en casa habitada con violencia o intimidación
  • Robo cometido haciendo uso de armas u otros medios o instrumentos peligrosos, agravante aplicable a las dos anteriores modalidades.

También existe una modalidad con pena menor cuando la violencia o la intimidación no han sido excesivas.

Penas

  • Hurto de más de 400 euros: 6 a 18 meses de prisión.
  • Delito leve: 1 a 3 meses de multa.
  • Agravante por inutilización de dispositivos de alarma: se impone la pena en su mitad superior
    • de 12 a 18 meses de prisión y de 2 a 3 meses de multa respectivamente.
  • Modalidades agravadas: de 1 a 3 años de prisión.
    • Combinación de dos o más modalidades agravadas: se impone la pena en su mitad superior (de 2 a 3 años de prisión).
  • Robo con fuerza: 1 a 3 años de prisión.
  • Robo con fuerza (con la concurrencia de las circunstancias que agravan el hurto): 2 a 5 años de prisión.
  • Robo en casa habitada: 2 a 5 años de prisión.
    • Si además se da alguna de las circunstancias que agravan el hurto, la pena es de 2 a 6 años de prisión.
  • Robo con violencia o intimidación: 2 a 5 años de prisión.
    • Si es en casa habitada o bien se utilizan armas u otros medios peligrosos en el robo, la pena es de 3 años y 6 meses a 5 años de prisión.
    • Si se da la combinación de ambos elementos, la pena es de 4 años y 3 meses a 5 años de prisión.
  • Robo “de menor entidad”: rebaja las penas del robo con violencia o intimidación en un grado:
    • Modalidad básica: 1 a 2 años.
    • Con armas o bien en casa habitada: 1 año y 9 meses a 3 años y 6 meses.
    • Combinación de las dos anteriores: 2 años, 1 mes y 15 días a 4 años y 3 meses.

Datos sobre hurtos y robos en Madrid y Barcelona.

La comisión de este tipo de delitos preocupa seriamente a la ciudadanía, y existe una percepción generalizada de impunidad, especialmente en dos sectores concretos: la pequeña delincuencia multirreincidente –por ejemplo, carteristas en el metro– y las bandas organizadas, generalmente de países del este de Europa, que se dedican a asaltar viviendas.

Dejamos algunos datos respecto a la situación actual:

¿Qué debo hacer si me acusan de hurto o de robo? ¿Qué puedo hacer si me han robado?

La respuesta es siempre la misma en ambos casos: póngase en manos de un abogado especialista en estos temas. Tanto uno como otro delito pueden conllevar penas de prisión muy serias. Es cierto que el delito leve “sólo” conlleva penas de multa, pero si la multa se deja de pagar, se puede convertir en prisión.

Por otro lado, si uno quiere ver defendidos sus derechos como víctima, puede dejarlo en manos de la policía y del Ministerio Fiscal, pero debe saber que, si cuenta con un abogado especialista, se asegurará de que siempre haya alguien que haga avanzar el procedimiento y que cuide de sus intereses. Los órganos del Estado no siempre pueden dedicar todo el tiempo y recursos que querrían a este tipo de temas.

En Castellarnau Penalistas ofrecemos, desde hace ya más de una década, un servicio de asesoramiento legal para particulares y empresas que han sufrido o que están siendo acusados de esta clase de delitos.